Qué busca realmente un booker en un EPK
Robertino · DJ, productor y creador de StageLink · 6 de octubre de 2026 · 4 min
Un press kit electrónico es el documento que mandás cuando alguien puede contratarte, firmarte o escribir sobre vos. Reemplaza la carpeta de archivos que la mayoría termina mandando por mail: una bio en un documento, fotos en un zip, un mix en un link de terceros, un rider que alguien escribió en 2023.
Vale ser directo con la forma en que se lee. Un promotor revisando propuestas no está leyendo tu EPK. Lo está escaneando en busca de cinco cosas, más o menos en este orden, y se va apenas las tiene o apenas falta una.
Las cinco cosas
- Quién sos — nombre, dónde estás basado, qué hacés. Una línea.
- Cómo sonás — un track o un mix que suene ya, sin login.
- Dónde tocaste — venues, festivales, sellos. Tres reales le ganan a una lista de veinte.
- A quién le escribo — un mail que funcione, y si te llega a vos o a un agente.
- Qué necesitás técnicamente — el rider, o al menos un link a él.
Si esas cinco se responden en veinte segundos, tu EPK funciona. Si hay que descargar algo para responder alguna, no.
Lo que no va
- Una biografía larga. Dos párrafos cortos. Nadie leyó jamás un tercer párrafo de una bio de artista.
- Todas las fotos que tenés. Tres a cinco, en alta, y al menos una que sirva horizontal para un flyer.
- Apilar géneros. Listar ocho géneros se lee como inseguridad, no como versatilidad.
- Números de streaming, salvo que sean buenos. Un número sin contexto invita a una comparación que quizá no ganes.
- Cualquier cosa detrás de un login. Un link privado de SoundCloud que pide clave es un callejón sin salida.
La falla más común no es un EPK malo. Es un EPK que era cierto hace dieciocho meses y hoy lista un sello del que te fuiste y un rider de equipos que ya no usás.
Por qué un link le gana a un adjunto
Un PDF es una foto de un momento. Apenas lo mandás empieza a alejarse de la verdad, y cada copia en cada casilla se aleja con él.
Un EPK alojado es una sola URL que siempre muestra la versión actual. Actualizás el rider una vez y el promotor que te contrató hace tres meses ve el cambio. Además abre en el teléfono, que es donde se lee buena parte de estos.
La contra que conviene saber: algunos bookers todavía quieren un archivo para reenviar internamente, así que un EPK que no se puede imprimir está incompleto. Cualquier EPK alojado debería tener una vista de impresión que genere un PDF limpio.
Tratalo como algo que se mantiene, no que se termina
El EPK que te consigue trabajo no es el más lindo. Es el que era cierto el día que alguien lo abrió.
Ponete un recordatorio para releerlo cada par de meses. Chequeá el rider contra lo que realmente usás hoy — acá está qué va en uno —, chequeá que el mail de contacto siga llegando, y borrá el logro que ya te quedó chico.
¿Necesito un EPK si solo toco a nivel local?
Sí, y en esa etapa es más fácil. Un promotor local elige entre gente que medio conoce; ser el que manda un link limpio en vez de tres adjuntos es una ventaja real y cuesta una tarde.
¿Y si no tengo citas de prensa?
Sacá la sección. Una sección de citas vacía o rellenada es peor que ninguna: avisa que armaste el EPK desde una plantilla y no desde tu carrera real.
¿Mi EPK tiene que ser público o privado?
Público es más simple y rara vez es un problema: todo lo que hay adentro es material que querés que circule. Un link privado agrega fricción justo para la persona a la que querés hacerle las cosas fáciles.
¿En qué se diferencia un EPK de mi página de artista?
La página de artista es para los fans y apunta a qué escuchar después. El EPK es para la industria y responde si te contratan o no. Comparten el mismo material de base, pero arrancan por cosas distintas.
Incluido en todos los planes, gratis incluido.